miércoles, diciembre 30, 2009

Un mundo sin ronroneos

Henos aquí pendiendo de la delgada línea de la fragilidad humana. Olvide las coordenadas, baje la guardia, respire ampliamente y estuve a punto de caer. Estoy conteniéndolo todo hasta el eco, como si yo pudiese hacer tal cosa, porque allá abajo hay gatos. Este mundo esta lleno de espejos, yo no sé si estas arriba o es solo tu reflejo. Quiero acercarme a ver. ¿Será que debo bajar por ti? ¿Será que esperas mi ayuda? ¿Será que yo te puedo ayudar?

Hay otros seres de ojos grandes y pupila verde, ellos no ven reflejos porque no son de este mundo, tienen sus propios engaños a los que quizás los de este mundo seamos inmunes. De vez en vez vienen a visitar a los equilibristas. Nosotros que vivimos al filo entre siempre y nunca. Somos los del estrecho y yo aquí jugando a probar suerte, aprendiendo el arte de dormir en un solo pie jugando a ser grande.

Hay quien se creyó el sueño hasta volverse su propia ensoñación, dichosos ellos, que caminan en tierra firme o expanden sus alas para ir de paseo. Dichosos los que llanto han creado mares y en su caos construyeron veleros para ir a otros lares, los que creyeron, los que flotan, los que al caer se despojaron del miedo y levitaron.

¿Qué será de los gatos? Podría volverme uno de ellos y perderme hasta que no me reconocieras. Pero ya no volvería más. Podría engañarles para ir a otras partes pero sería siempre cautelosa, engañando, con mi bola de estambre. El suyo no es mi mundo y es tanto mi miedo por no ser de ellos que pendo aquí congelada y cualquier día me quebrare.

Me soñare halo de luz turquesa que viaja y rompe esquemas. Viajare de mundo en mundo, pintando cielos, bordando estrellas, te pintare un camino a tu propio mundo donde no haya gatos maullando por tus miedos.

Cerrando 2009

Justo antes de dar la vuelta a la hoja y terminar con el capítulo quiero cerrar los ojos un momento y verlo todo en imágenes que pasan en cámara rápida para recordar. Veo el comienzo tan lejos de lo conocido y apunto de volar. Quien diría que las alas te nacen cuando enfrentas tus miedos, cuando te despojas de todo y vas al mundo a conocerlo.

Entonces había un montón de extraños con grandes sonrisas. Gente distinta, de todas partes, altos, gordos, lacios, morenas, delgadas, rizados y bajitos. Un millón de perspectivas, ideas extrañas, desconocidas hasta entonces. Tres distintas en casa, un salón de clases donde no están los mismos que me acompañaron antes, nuevos vecinos, amigos, conocidos.

Volver a casa con colores que antes no sabía, encontrar lo que me fue antes esperándome sin saberme nueva. Abrazarles como si pudiese absorberlos y no dejarles más. Morir de ganas por decir y ser incapaz de hablar. Contrastes. Sueños de vuelo.

Hoy de nuevo en este mundo que me acepta a pesar de no entrañarme, echo de menos a mis extraños. Estoy en la base de una gran montaña y viendo el pico empiezo el camino que ha de llevarme a ese sueño infinito. Doy vuelta a la hoja para volver a ver el blanco que impone. Tengo mis alas y tinta para dibujar los sueños.

martes, diciembre 01, 2009

Llegando a Icaria

http://www.youtube.com/watch?v=kJWLcrEXYOk

Embelesado con el sol
Icaro cae
¿morir?
muerte que redime.

Allá solo donde se muere
donde existes
donde cominzas
allá descubres quien eres.

Viajando a Icaria
a ver lo que no soy
a alterarme o desalterarme
a encontrar una parte
un pedacito