lunes, enero 25, 2010

Mientras aplauden

Existen momentos donde nos encontramos sin pertenecer. Son lugares que nos contienen en cuerpo mientras el alma vaga en recovecos. El cuerpo diestro y hábil sonríe, baila y cual el mejor de los mortales, desvergonzado y sin saber su procedencia. El alma inquieta, carente de contexto, lucha su camino entre mujer, amiga, hermana, novia, hija, estudiante, empresaria, nada. La fuerza que impulsa y perece que nos lleva en éxtasis nos va soltando lentamente hasta depositarnos en el abismo. Despiertas sin más un día cualquiera segura de no saberte.

Con estos ojos que se saben en el reflejo estoy viéndome mientras camino. Siento el curso de los días que me son, esos que se escriben con mis letras y le pertenecen a cualquier extraño. Soy yo la que no se tiene, la que no se encuentra. Soy sin ser. ¿Dónde se quedó mi alma? Me embebieron espejismos en un cuadro desvanecido, sonrisas rasgadas, ojos que brillan lluvias pasadas y estos gritos que callan.

Me finjo, me obligo a definirme en condición humana. A nudo gordo me pinto atada al torrente sanguíneo y la garganta por no perder presión en el descenso. Fluyendo entre sustancias coloidales de sabores viciados, buscando ir hacia no sé dónde y muriendo en el deseo por llegar y descansar en aquella esquina de colores.

Afuera esperan, piden, gritan, exigen, lloran, ríen, van de aquí a allá, escucho que me llaman, me olvidan, me saben sin saberme en realidad. ¿Por qué nadie mira el telón? ¿Por qué esperan el acto 252 y no el 823? ¿Por qué? Es exactamente un gran porque. ¿Por qué estoy donde no me encuentro? ¿Por qué me dibujo sin los bordes? ¿Por qué me calló? ¿Por qué les miento? Y más que a ellos, ¿Por qué engañarme? ¿Por qué el dolor y no el riesgo?

Embestida de alegría espartana rozo la seducción de rendirme. Caballero nocturno de mirar sombrío de suaves manos que deslizan enajenándome hasta salvarme el sueño. Mañana el telón se abrirá de nuevo y ellos querrán el mismo acto, la misma escena, las mismas palabras que dirán mis labios. ¿Volveré a no ser mientras aplauden? Deseo representar otro papel, por decir, el de mi vida.

viernes, enero 01, 2010

Detalles 2009

Entendí que no se llega antes por caminar muy rápido, ni después por disfrutar el camino. Se llega en el momento adecuado. Entendí que la vida es del color que la pintamos, que tenemos la libertad para ser felices o vivir un calvario. Descubrí que el mundo está en nuestras manos, que tenemos el poder de transformarlo. Me di cuenta que no hay coincidencias, que somos responsables de nuestro destino. Vi que mis pensamientos definen mi vida, y que cuando creo que puedo, logro lo imposible. Comprendí que mis miedos son mis peores enemigos y que la fe mueve montañas. Pensaba que debía cargar el mundo, conquistarlo, darle vueltas, hasta que entendí que el mundo no gira en mi dedo, pero yo giro con él. Soy parte de un todo y el todo es tan bueno como la más mínima de sus partes.